Un día en el Bioparc21 Sep 2014

¡Ya estamos de vuelta en casa! Hemos pasado una semanita por Valencia muy bien aprovechada: visitando familiares y amigos, pasando calor como ya no recordábamos y disfrutando de la comida de mamá, las cenas de tapeo y las meriendas de orxata y fartons. ¡No podemos pedir más!

Si hay una personita a la que echamos mucho muchísimo de menos cuando estamos aquí, esa es nuestra sobrina Martina. Tiene dos añitos y siempre que volvemos a Valencia la intentamos malcríar un poquito para que durante el tiempo que no podemos verla se acuerde de sus tíos que están en Holanda. Así que este viaje decidimos ir a pasar una mañana al Bioparc para que la peque descubriera cómo son algunos de sus animales favoritos.

He de decir que yo nunca he sido de zoos (ni de circos), desde pequeña nunca me han gustado y nunca he querido ir porque los animales me daban lástima por las condiciones en que normalmente se encontraban. Sin embargo, de Bioparc todo lo que había escuchado o leído eran buenas críticas y de ahí mi decisión de llevar a Martina. Bioparc es un parque zoológico diferente, sin jaulas o celdas minúsculas, donde se nota que los animales se encuentran a gusto y son tratados con cariño y respeto.

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Los básicos (elefante, jirafa, león) los teníamos claros, ahora… cuando ya pasábamos a animales más “exóticos” de nombres más complejos…la clasificación se basaba en: patitos, monitos y cabritas. Tampoco es cuestión de hacer diferenciar a una niña de dos años entre grullas y marabúes, lemures y suricatas o gacelas e impalas.

Martina se lo pasó bomba y nosotros pasamos una mañana estupenda con ella, hasta que llegó un momento en que ya no pudo más, entre el calor y el cansancio decidió sentarse en una sombra y que nos fuéramos nosotros, que ella se quedaba ahí “y chinpún”, así nos lo dijo, tan convencida ella. Así que, teniendo en cuenta lo pequeñita que es y lo bien que se había portando hasta el momento, no era cuestión de tentar a la suerte. Aún con buena parte del parque por ver, recogimos y fuimos a casa, a comer comida de mamá, que también se echa en falta.

Ya tenemos excusa para volver en la próxima visita a Valencia. ¿Os gustaría visitar el Bioparc? En su página web encontrareis toda la información necesaria: Bioparc Valencia.

gracias_noe

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